Enfermería como grupo A2 en la Administración PúblicaUn lastre para la profesión
- Mercedes García Herrero
- Guillermo Doménech Asensi
- Teresa Sánchez Moya
Publisher: Alma Mater
ISBN: 9788412911909
Year of publication: 2024
Type: Book
Abstract
INTRODUCCIÓN: Enfermería ha ido avanzando y adquiriendo cada vez más competencias en paralelo a la evolución y al desarrollo de las enseñanzas en la profesión, desde 1953 en que varios oficios se unifican en el Ayudante Técnico Sanitario (ATS) hasta 2007 y con el Plan Bolonia a ser Grado Universitario. A pesar de ello, las enfermeras continúan clasificadas en el grupo A2 en la administración pública, generándose en los últimos años movilizaciones del colectivo en contra de esta discriminación. OBJETIVOS: El objetivo del estudio es argumentar la pertinencia de la reclasificación de la enfermería en el grupo A1 o A, sin subgrupos, mediante una revisión histórica y legislativa, así como valorar los beneficios que supone esta reclasificación, tanto para los profesionales como para la ciudadanía. METODOLOGÍA: Se lleva a cabo una revisión bibliográfica de la Historia de la Enfermería en España (1953-2007) utilizando libros especializados y recursos en línea como Alba, Xabio y Dialnet. Se analiza la legislación relevante relacionada con la clasificación profesional de las enfermeras en las administraciones públicas, desde 1984 hasta la actualidad. DESARROLLO: En 1977, los estudios de Enfermería son una Diplomatura; en 2007 pasan a ser Grado universitario. A pesar de ello, la clasificación en la Administración Pública no se adapta y persiste como A2, reflejando una discrepancia entre la formación académica y la categorización laboral. La revisión de convocatorias de puestos directivos muestra que las enfermeras están excluidas de roles de alto nivel debido a su clasificación en el A2. CONCLUSIONES: Reclasificar a las enfermeras en el grupo A, sin subgrupos, es esencial para eliminar la discriminación y reconocer adecuadamente su formación y responsabilidades. Esto mejoraría la satisfacción laboral, retendría a profesionales cualificados y permitiría el acceso a roles de alta dirección, contribuyendo a una gestión eficiente y a una mayor calidad en la atención sanitaria.